Los Cúram

Un hombre puede desvanecerse, pero su reputación sobrevivirá para siempre.


curamPara los Cúram, aquel que pierde su reputación, pierde su estatus. Se puede obtener reputación realizando hazañas espectaculares o poseyendo virtudes ejemplares, aunque, por supuesto, también hay que saber adornar bien una historia. Para los Cúram no existe el límite entre la ficción y la realidad, por lo que resulta totalmente aceptable inflar los logros que uno consigue, siempre que se haga con estilo y gracia. Si un trabajo merece la pena, hay que hacerlo con estilo. Esto hace que a veces los Cúram corran grandes riesgos simplemente para poder contarlo. A nadie le importa que alguien sea un buen mentiroso, pero no resulta divertido tener al lado a un aguafiestas.

 

Los Cúram siempre han sido los más desfavorecidos de Paradise City. Sus orígenes datan de la época en la que formaron una fuerza defensiva para defender su mísero vecindario de otros inmigrantes y bandas criminales. Hasta el día de hoy, sus miembros se ordenan según rangos militares y se consideran a sí mismos responsables del bienestar de su barrio o calle. Los Cúram permanecen juntos en los buenos y malos momentos, aunque estos últimos son escasos. A pesar de que no tienen una gran ambición por expandir su territorio como facción, pobre de aquel que trate de robarles su zona de influencia.

 

Tanto la valentía de los amigos como la de los enemigos es motivo de admiración y no resulta extraño que los enemigos beban juntos tras una feroz pelea para honrar su tenacidad. La valentía es también importante para los negocios, ya que para destacar en cualquier empresa hace falta dedicación y firmeza. Conseguir alguna hazaña una sola vez puede deberse a un golpe de suerte, por lo que la entereza de un héroe se demuestra logrando hazañas una y otra vez. Tal y como reza el proverbio: No es un truco hasta que no se hace tres veces. Ya se trate de estafas o robo de carteras, nadie pone en práctica planes más descabellados que los Cúram.

 

Estructura

 

Máistir/Maestro
El Maestro de los Cúram, una posición que no muchos desean alcanzar. Mantener bajo control a una banda de individualistas peleones, bocazas e insensatos es un trabajo que solo los más pacientes y astutos pueden desempeñar. El Maestro es nombrado por la mayoría de oficiales, pero únicamente pueden elegir de entre los candidatos nominados por el antiguo Maestro. No resulta extraño que el Maestro dé pie de vez en cuando a un poco de competencia para ver quién es el más indicado para el puesto y nominar al ganador... o a otro candidato.

 

Garda Cosanta/Oficial
Oficiales por debajo del jefe (literalmente, sus guardaespaldas). Cualquiera que desee entrar a formar parte de los Cosanta debe probar su valía como auténtico Cúram llevando a cabo alguna temeraria y extraordinaria misión. El jurado está formado por sus compañeros y el Maestro tiene la última palabra a la hora de ascender a alguien. No obstante, rara vez se posiciona en contra del juicio de sus oficiales. Por lo tanto, la cantidad de Cosanta puede variar considerablemente dependiendo de los méritos de los candidatos.

 

Laoch/Guerreros
El grueso de los Cúram. Cada uno de los Laoch es responsable de determinadas zonas de comercio o calles en un barrio. Este rango es motivo de honor y reputación, por lo que muchos Laoch se enorgullecen del trabajo que desempeñan.

 

Prentice/Iniciado
Cualquier Cúram puede acoger bajo su seno a un aprendiz para enseñarle el oficio, pero nunca más de uno con el fin de garantizar la calidad de la enseñanza. Por desgracia, esto también hace que el número de Cúram no pueda aumentar mucho, lo que hace imposible que se extiendan más allá de su territorio.

 

Miembros

 

Máistir Ian el McKensie (Máistir/Maestro)

Sin unidad no hay conocimiento

 

ianEl Máistir de los Cúram, conocido como el McKensie, tuvo su ración de aventuras en su juventud y ha mantenido su espíritu fiero al llegar a la madurez. Jovial y amigable, siempre tiene una palabra amable y un vaso de güisqui para sus visitas y un truco para hacer que se sientan cómodos. Esto hace que mucha gente baje la guardia ante este jovial anfitrión. Sin embargo, estas maneras tan dóciles y su aspecto sin pretensiones esconden un malicioso e intuitivo hombre que ha luchado por estar en lo más alto durante décadas. Sabe mucho más de lo que aparenta y ha conseguido mantener el fiero individualismo de los Cúram intacto durante su mandato. Algo que no todos pueden conseguir.

 

Es famoso por gastarle bromas pesadas a cualquier oficial que quiera ponerse bajo sus órdenes, entreteniendo a la audiencia y dándole una lección al futuro miembro al mismo tiempo. El McKensie adora una buena historia y valora sobremanera la imaginación en la palabra y en la escritura. Algo con lo que, a su parecer, no cuenta la nueva generación de ladrones.

 

Últimamente, ha notado que la vejez hace mella en sus huesos cansados y ha decidido gastarle una última broma a sus oficiales: aquella que les enseñará una lección y pondrá a prueba su temple. Lleva mucho tiempo planeando y preparando un elaborado plan, colocando pruebas falsas y dejando un rastro para sus hombres y mujeres que desembocará en un sorprendente final. Ha anunciado su intención de traspasar su posición a la primera persona que le traiga un legendario artefacto que muchos no creen siquiera que exista. Hace poco que inició esta "caza del caldero del Leprechaun" y al principio muchos Cúram creyeron que al final se había vuelto completamente loco. Pero como parecía estar decidido a ello y las pistas aparecieron por toda la ciudad, un gran número de personas han empezado a mostrar mucho interés por el tema...

 

Pearse "Bocazas" Finegan (Laoch/Guerrero)


bigmouthBocazas se ganó su apodo tras fanfarronear en exceso y después fracasar a la hora de hacer lo que decía. Aunque a todo el mundo le gusta un buen contador de historias y a nadie le importa una buena mentira, Pearse se las ha arreglado para arruinar cada una de sus empresas y, por ello, la gente pronto dejó de prestarle atención. Bocazas comenzó a beber y entró en una espiral descendente de alcohol y funestas decisiones.

 

Bocazas encontró la solución en el fondo de una botella de güisqui barato. No era necesario que realmente HICIERA lo que decía que iba a hacer, siempre que alguien lo hiciera y él pudiera atribuirse el mérito. Debido a su escaso interés por los logros materiales, resultaría incluso beneficioso para sus "dobles" disfrutar del lujo del anonimato y de una fuente sólida de ingresos. Por ello, ahora deja que otros hagan su trabajo y él se lleva los méritos.

 

Pearse se muere por llamar la atención de los demás y hará lo que sea necesario para conseguir el respeto de sus iguales. Pero como cualquier adicto, siempre necesitará más y puede que esto le lleve de nuevo a la ruina. Como dice el refrán: Tanto va el cántaro a la fuente...



Seamus "James" Joyce (Laoch/Guerrero)


jamesUn tipo grande aficionado a los libros y los güisquis poco comunes. Muchos piensan que se ha pasado con ambas cosas, ya que suele deambular aparentemente al azar por el barrio recitando citas. Sin embargo, Seamus es un hombre con una visión clara y, de algún modo, sus andanzas siempre le llevan al lugar correcto, ya que está extremadamente bien informado.

 

Aunque nadie sabe con seguridad a qué se dedica y por qué motivo, sigue encontrando fuentes de ingresos. Seamus es en realidad un informador del Maestro y, debido a que todos creen que es inofensivo, suele escuchar muchas conversaciones interesantes. También se dice que está abierto al soborno en forma del ocasional libro o botella.



Rosie "Mesera" O’Connel (Prentice/Iniciado)


rosieRosie se encarga de llevar las cuentas del "The Gunner", un pub que ha heredado de su padre y que es muy frecuentado por los locales. Sin embargo, desde hace algún tiempo, le cuesta ganarse la vida con su negocio, ya que se niega a subir los precios que su padre puso.

 

En su lugar, ha comenzado su aprendizaje bajo Maher "La Reina del Hielo" y ha aprendido rápidamente los secretos del oficio. Más de un fanfarrón cargado de alcohol se ha llevado una sorpresa al comprobar que el golpe que planeaba dar ha sido llevado a cabo por otro mientras Rosie le servía una copa gratis con un guiño de complicidad.